Presentación

Cancanes Amparo, junto a Enfilart y Vipal, forma parte de un proyecto de diseño y fabricación de moda y confección de prendas de distinto tipo, entre las que destacan por nuestra especialización y experiencia, los cancanes, las enaguas o sayas y uniformes para escuelas infantiles.

Debido a nuestra procedencia y ubicación, los cancanes y las enaguas, hechos de manera tradicional, pero incorporando la últimas tendencias y materiales, están destinados a cubrir las necesidades de un sector muy arraigado y presente en nuestra Comunidad: el de las falleras.

Es éste nuestro mayor demandante, aunque también elaboramos estas prendas para todo tipo de trajes tradicionales o incluso como recreación de indumentaria antigua para vestuario de cine o teatro.

Instalaciones

Historia

Somos una empresa familiar, en la que la afición por la costura siempre ha estado muy presente, y en cierto modo, ha influido en la confección posterior en la que ahora nos ocupamos.

Paquita, abuela de Jorge, actual gerente de la empresa, montó allá por los años 60 un taller de formación en el que enseñaba a bordar a máquina. Pasaron por su taller infinidad de chicas que querían aprender esta bonita labor.

taller-de-costuraAmparo, hija de Paquita y madre de Jorge, siguiendo la tradición familiar,  y cuando aún estaba estudiando,  en sus ratos libres, bordaba también. A Amparo siempre le gustó la costura, tanto, que hace unos 30 años, y a pesar de los obstáculos que tuvo que soportar, montó  su propio negocio. Fue una pequeña fábrica de confección infantil. Aproximadamente hace 15 años, quiso probar con la indumentaria valenciana concretamente con enaguas, blusones y cancanes, a los que puso su nombre (Amparo).

En un principio los vendía a través de viajantes que visitaban las tiendas. Posteriormente, hará unos 10 años, y al haber terminado todos sus estudios Jorge, fue quien se encargo de llevar acabo este trabajo.

Los cancanes han ido evolucionando. En un principio, sólo había tres o cuatro modelos. Éstos todavía se fabrican,  pero las modas y los vuelos de los trajes exigen nuevos modelos, y se ha ido extendiendo su fabricación.

A fuerza de ir probando y rectificando, hemos conseguido llegar a fabricar los cancanes que mejor se acoplan a las necesidades de nuestras falleras, y en eso estamos.